En la operación Guarda à Casa!, quienes ayudan a recuperar la Casa do Guarda pasan a formar parte de una comunidad simbólica: los Monteiros da Ota.
La figura del Monteiro se inspira en los antiguos guardadores vinculados a la Mata da Ota, personas que conocían el territorio, recorrían los caminos, vigilaban la sierra y protegían el paisaje. Hoy, esa memoria cobra nueva vida a través de todos aquellos que se unen para salvar la Casa do Guarda.
Ser Monteiro da Ota, hoy, no es un título formal. Es un compromiso de pertenencia, cuidado y responsabilidad comunitaria. Es ayudar a cuidar la Casa, la Sierra, la antigua Mata da Ota, el Canhão Cársico y la memoria colectiva de este territorio.
Cualquier persona, empresa, asociación o institución puede convertirse en Monteiro da Ota. El apoyo puede adoptar varias formas: donativos financieros, oferta de materiales, cesión de equipos, prestación de servicios, mano de obra voluntaria, apoyo logístico o difusión de la operación.
Cada contribución cuenta. Cada apoyo acerca a la comunidad al objetivo principal: no dejar caer la Casa do Guarda y devolverle una nueva misión al servicio de la Serra de Ota.
La operación Guarda à Casa! es, por lo tanto, más que una campaña de recuperación patrimonial. Es un llamado a la participación de todos aquellos que creen que la Casa do Guarda aún puede tener futuro.
Quien ayuda a la Casa se convierte en Monteiro da Ota.